domingo, 8 de febrero de 2026

411:25



 ¿Cuál es tu propósito?

¿En serio te levantas cada día por algo tan banal e insignificante?

Despierto y, mientras recobro la compostura, escucho el eco del reloj, su ritmo constante me recuerda cuánto llevo aquí. 411 horas y 25 minutos es lo que marca el cronómetro. Aún no ha llegado la fecha, pero hoy el cronómetro se ve azul. Él dijo que cuando estuviera azul, estaría cerca.

Me levanto y desperezo, me pongo mis babuchas y bajo las escaleras. Me quedo paralizado al bajar: alguien está al otro lado ¿Flotando sobre la piscina? No, no es una persona, o la persona va dentro de lo que veo.

Del traje metálico que flota una voz que parece nacer de un altavoz me habla.

- ¿Esto es todo? ¿Para esto has estado sacrificándolo todo? Sinceramente, esperaba más de ti. 

- ¿Quién eres? -Pregunto. No obtengo respuesta. Tras unos segundos, el traje metálico ladea la cabeza y asiente.

-Te voy a mostrar de lo que eres capaz.

- de sus hombros nacen rápidamente unas ranuras de las que emanan lo que parecen ser cohetes. Yo, sabiendo que va a suceder, corro hacia el traje. Los cohetes impactan en la segunda planta y, mientras se desmoronan sobre mí cabeza, tiro del metal hacia mi.

Despierto en el sofá de la planta inferior "solo fue un sueño". Me desperezo y miro por la cristalera.

Ahí está, el traje metálico flotando. Está vez corro hacia el sin pensarlo y éste se impulsa hacia mi.

Cuatrocientas once horas y veinticinco minutos...

...estoy cerca.

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